LA NUEVA SEDE DEL HOGAR CLÍNICA SAN JUAN DE DIOS EN IQUITOS
Los niños símbolo también están en la selva
Johan tiene 6 años y posee una hermosa sonrisa que enternece al más fuerte. Cuando nació fue diagnosticado con parálisis cerebral, enfermedad que le impide controlar la mayoría de los músculos de su cuerpo, pero ello no le ha impedido sonreír.
Johan es uno de los pacientes de la nueva sede del Hogar Clínica San Juan de Dios que se inauguró el pasado jueves en la ciudad de Iquitos. Él ya da algunos pasos con ayuda. Taylor Rojas Rojas, uno de los terapistas físicos de la clínica, nos dice que el objetivo es que Johan pueda ser independiente. “Caminará con dificultad pero logrará hacerlo solo”, afirma confiado.
Johan asiste tres veces por semana a sus terapias físicas y de lenguaje en la clínica San Juan de Dios. Su madre cuenta que su tratamiento ya es parte de su rutina desde que nació su hijo. “Este local es más amplio y Johan podrá recibir una mejor atención”, comentó.
Esta nueva sede del Hogar Clínica San Juan de Dios se concretó con el apoyo de las ONG españolas Juan Ciudad y Salud para Todos, las cuales gestionaron el financiamiento de la Generalitat Valenciana.
Para el hermano Andrés García Rojas, director de la clínica en Iquitos, este nuevo local permitirá mejorar la calidad de la atención. “La labor social de la clínica es importante. Muchas de las personas que se atienden aquí solo pagan lo que pueden”.
La pequeña Luciana, de 2 años, también se atiende en San Juan de Dios. Ella nació con displasia de cadera, mal que no le permitía caminar. Luego de un año de tratamiento su enfermedad es apenas perceptible. Ella solo se preocupa por jugar y sonreír a la cámara. Nasser, en cambio, se muestra huraño, tiene 12 años y todavía no puede caminar. Su madre lo carga hasta el mototaxi que lo lleva a su hogar. Ojalá que en la próxima Teletón obtenga una silla de ruedas y una sonrisa se dibuje en su rostro.
































